sábado, 5 de enero de 2013

Reflexiones de 2012 (parte 3).

Este año me ha servido para pensar mucho (principalmente porque he estado desempleada, ja ja ja) y aún cuando varias cosas se han ido aclarando y mi actitud ha mejorado, estoy segura de que, de un momento a otro, las condiciones en las cuales nos encontramos van a joder nuestro estado de ánimo, la frustración y el miedo están a la vuelta de la esquina, pero lo importante es tener algo por lo cual luchar, siempre estar en busca de buenas historias y buenas personas, porque existen ambas en este mundo, y no importa que tan difícil sea la situación laboral o personal, no hay que dejarse caer y siempre hay que seguirlo intentando, con responsabilidad... de eso se trata volverse adulto sin descuidar esa parte infantil que debemos portar con orgullo (aunque a veces la haga de infante aterrorizado).
Espero que este sea un mejor año que el 2012, pero sé bien que eso depende mucho de uno mismo.

¡Feliz año 2013!

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