sábado, 14 de abril de 2012

Otesánek (Little Otik).


Hace algún tiempo hice un dibujo para distraerme mientras estaba aburrida en una clase (cosa que no era rara por cierto), y hace poco lo volví a encontrar adentro de un libro. El dibujo corresponde a un personaje de la película que voy a recomendar para que aumenten su catálogo de bebés monstruosos.
Little Otik es una película que mezcla live action con animación stop motion  así como el realismo y el surrealismo e incluso lo inocente con lo oscuro, y proviene de la mano de uno de los mas importantes animadores de stop motion del mundo, Jan Svankmajer.
La película, que toma la idea original de un cuento de folclor Checo, narra la historia de un matrimonio que es incapaz de tener hijos. El fuerte impacto emocional que sufre la esposa ante la noticia lleva al marido a crear un bebé de madera  con las raíces de un árbol, el cual regala a su esposa para animarla un poco, sin sospechar que la pequeña cosa cobrará vida y más adelante dejará de ser un pequeño bebé de madera gracias a su abnegada labor de brindarle alimento cada que lo demande el “ angelito“, pero ojo, no me estoy refiriendo a una historia de amor pinochesca (no se va a convertir en un niño de verdad), para nada, si no que bebé Otik dejará poco a poco de ser un pequeño bebé de madera para transformarse en un gigante y monstruoso infante cuyo único  motor en la vida es demandar más y más comida para su insaciable apetito (bueno, no difiere mucho de un bebé común y silvestre), por lo que los padres llegan a grados cada vez más inhumanos para mantener al pequeñin tranquilo. Todo lo anterior es visto, gran parte de la película, desde la perspectiva de la pequeña vecina del matrimonio, que proporciona sus dosis de comedia con sus constantes encuentros con un viejito pervertido.
El film crece poco a poco (con la comida siempre presente y apetitos de todo tipo apareciendo en cada escena)   hasta transformarse y pasar de ser un “cuento infantil“ a un “cuento de terror“ para regresar a ser un “cuento infantil “ en la parte final, todo esto enmarcado en un bonito cuadro de humor negro.
El final es mostrado antes de que ocurra, en el cuento del libro infantil, por lo que no es una sorpresa y quizá ahí radica el encanto del mismo, como ya lo conocemos nos vamos poniendo tristes o contentos antes de que ocurra y gracias a que es sugerido en vez de mostrado, nos lo deja a la imaginación.
¿Que más puedo decir? Es un agasajo en todos sentidos, como muchos trabajos del director que no niega su fuerte inclinación por el surrealismo como corriente artística ni su formación original de artista plástico. Para los que les interese saber más de él, esta es su pagina oficial :  www.jansvankmajer.com.

Me despido recomendándoles que la vean y esperando que les haya gustado  tanto mi dibujo ocioso como el artículo en si.

                                       

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